El subjuntivo no enuncia la acción del verbo como real y objetiva. Por lo general, necesita de otro verbo que determina el significado.
FORMAS DEL SUBJUNTIVO
EL SUBJUNTIVO CON LOS VERBOS REGULARES
PRESENTE
Indica um fato ainda não realizado, que poderá ou não se realizar. Também expressa desejo.
Exemplo: Que yo ame. (Que eu ame, tomara que eu ame.)
Dica: para facilitar, acrescente sempre QUE antes do pronome ou da conjugação.
Ejemplos de uso:
Cuando ames a Raquel ella será feliz.
Es necesario que nosotros amemos a los niños.
Para que el coma toda la comida es mejor que se la des tú.
Cuando todos coman iremos al cine.
Cuando viva en Madrid visitaré todos los museos y galerías.
Para que vivamos en armonía es necesario que todos sean más amables.
FUENTE: aprenderespanholesfacil.wordpress.com
segunda-feira, 5 de setembro de 2011
domingo, 28 de agosto de 2011
LECTURA: Los excrementos de perros invaden las ciudades
Aunque no hay un censo oficial se calcula que en España hay cerca de 4,5 millones de mascotas entre perros y gatos. De todos ellos, alrededor de unos 750 mil llevan el microchip identificador. Para que todo sea más fácil hay varios tipos de microchips que requieren su particular lector. De esta importante población animal alrededor de un 10 % son abandonados a su suerte y vagan por calles y montes. Tan sólo unos 125.000 animales son sacrificados legalmente en perreras y otro tanto parecido mueren atropellados, enfermos o por inanición. Todo ello sin olvidar las prácticas sádicas que padecen numerosos animales.
Esta población de animales caseros produce diariamente unos 360.000 kg de excrementos. De ellos, aproximadamente un 70 % son depositados en las calles y de estos tan sólo un 40 % son recogidos por sus dueños. Sin ir más lejos, las deposiciones caninas de los 200.000 perros y animales de compañía de París depositan en las calles alrededor de unos 16.000 kg de excrementos. La limpieza callejera de este malhábito cuesta a la ciudadanía parisina unos 11 millones de euros al año.
Las quejas ciudadanas en España se ceban por todo el territorio. En la playa, en ciudades medianas, en las grandes capitales. Los perros son paseados en nuestro país por una mayoría de ciudadanos incívicos que dejan que los excrementos de los perros se queden en las aceras de las calles y parques públicos. Los más educados, incitan al can a defecar en parterres y en los troncos de los árboles. En Barcelona la policia urbana ha emprendido una campaña contra el incivismo de los dueños de perros, lo que además de evitar las deposiciones caninas exige tener todos los papeles para la posesión legal del animal. En Tarragona, han montado un servicio de detectives privados para que los propietarios de mascota sean delatados por no recoger las defecaciones de sus canes. En Cádiz, a finales de año se armó un buen revuelo por la proliferación de excrementos perrunos en diversas áreas como el Parque Europa.
Todo ello sin perjuicio que en muchas ciudades existan pipicanes. Pero, la solución es que cada dueño recoja los excrementos de sus perros. Tal como relatábamos al principio de esta nota esto exige tan sólo que cada dueño recoja alrededor de un máximo de 100 g de excrementos diarios de su mascota. Cualquier otra opción requiere de inversiones que pagan justos por pecadores. Por ejemplo, en Sevilla adquirireron seis equipos de recogida de excrementos caninos valorados en 110.000 euros. En otras ciudades han optado por colocar dispensadores de bolsas de plástico para facilitar la recogida de heces caninas. Los pipicanes, planteados como soluciones a medidados de los ochenta, en la práctica se convierten en un estercolero si no se aplican costosas medidas de mantenimiento. Lo último es el WC callejero para perros como el que se ha instalado en Madrid que no es otra cosa que un área donde los canes pueden depositar sus excrementos equipada con un mecanismo para que el dueño pueda desalojarlas al alcantarillado público.
Según un experto en el adiestramiento de perros, estos pueden ser acostumbrados a defecar siempre en un mismo lugar. Sin embargo, todos los expertos señalan que el problema sólo puede erradicarse con una punitiva educación de sus dueños.
terra.org
http://www.terra.org
El traje nuevo del Emperador
Hace muchos años vivía un Emperador que gastaba todas sus rentas en lucir siempre trajes nuevos. Tenía un traje para cada hora de día. La ciudad en que vivía el Emperador era muy movida y alegre. Todos los días llegaban tejedores de todas las partes del mundo para tejer los trajes más maravillosos para el Emperador.
Un día se presentaron dos bandidos que se hacían pasar por tejedores, asegurando tejer las telas más hermosas, con colores y dibujos originales. El Emperador quedó fascinado e inmediatamente entregó a los dos bandidos un buen adelanto en metálico para que se pusieran manos a la obra cuanto antes. Los ladrones montaron un telar y simularon que trabajaban. Y mientras tanto, se suministraban de las sedas más finas y del oro de mejor calidad.
Pero el Emperador, ansioso por ver las telas, envió el viejo y digno ministro a la sala ocupada por los dos supuestos tejedores. Al entrar en el cuarto, el ministro se llevó un buen susto “¡Dios nos ampare! ¡Pero si no veo nada!”. Pero no soltó palabra. Los dos bandidos le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos los colores y los dibujos. Le señalaban el telar vacío y el pobre hombre seguía con los ojos desencajados, sin ver nada. Pero los bandidos insistían: “¿No dices nada del tejido? El hombre, asustado, acabó por decir que le parecía todo muy bonito, maravilloso y que diría al Emperador que le había gustado todo. Y así lo hizo.
Los estafadores pidieron más dinero, más oro, y así lo hicieron. Poco después el Emperador envió otro ministro para inspeccionar el trabajo de los dos bandidos. Y le ocurrió lo mismo que al primero. Pero salió igual de convencido de que había algo, de que el trabajo era formidable. El Emperador quiso ver la maravilla con sus propios ojos. Seguido por su comitiva, se encaminó a la casa de los estafadores. Al entrar no vio nada. Los bandidos le preguntaron sobre el admirable trabajo y el Emperador pensó: “¡Como! Yo no veo nada. Eso es terrible. ¿Seré tonto o acaso no sirvo para emperador? Sería espantoso”. Con miedo de perder su cargo, el emperador dijo: - Oh, sí, es muy bonita. Me gusta mucho. La apruebo. Todos de su séquito le miraban y remiraban. Y no entendían al Emperador que no se cansaba de lanzar elogios a los trajes y a las telas. Y se propuso a estrenar los vestidos en la próxima procesión.
El Emperador condecoró a cada uno de los bribones y los nombró tejedores imperiales. Sin ver nada, el Emperador probó los trajes, delante del espejo. Los probó y los reprobó, sin ver nada de nada. Y todos exclamaban: “¡Qué bien le sienta! ¡Es un traje precioso!”. Fuera, la procesión lo esperaba. Y el Emperador salió y desfiló por las calles del pueblo sin llevar ningún traje. Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz o por estúpido, hasta que exclamó de pronto un niño: - ¡Pero si no lleva nada! - ¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! Dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño. - ¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada! - ¡Pero si no lleva nada! – gritó, al fin, el pueblo entero.
Aquello inquietó al Emperador, pues sospechaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: “Hay que aguantar hasta el fin”. Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.
FIN
Un día se presentaron dos bandidos que se hacían pasar por tejedores, asegurando tejer las telas más hermosas, con colores y dibujos originales. El Emperador quedó fascinado e inmediatamente entregó a los dos bandidos un buen adelanto en metálico para que se pusieran manos a la obra cuanto antes. Los ladrones montaron un telar y simularon que trabajaban. Y mientras tanto, se suministraban de las sedas más finas y del oro de mejor calidad.
Pero el Emperador, ansioso por ver las telas, envió el viejo y digno ministro a la sala ocupada por los dos supuestos tejedores. Al entrar en el cuarto, el ministro se llevó un buen susto “¡Dios nos ampare! ¡Pero si no veo nada!”. Pero no soltó palabra. Los dos bandidos le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos los colores y los dibujos. Le señalaban el telar vacío y el pobre hombre seguía con los ojos desencajados, sin ver nada. Pero los bandidos insistían: “¿No dices nada del tejido? El hombre, asustado, acabó por decir que le parecía todo muy bonito, maravilloso y que diría al Emperador que le había gustado todo. Y así lo hizo.
Los estafadores pidieron más dinero, más oro, y así lo hicieron. Poco después el Emperador envió otro ministro para inspeccionar el trabajo de los dos bandidos. Y le ocurrió lo mismo que al primero. Pero salió igual de convencido de que había algo, de que el trabajo era formidable. El Emperador quiso ver la maravilla con sus propios ojos. Seguido por su comitiva, se encaminó a la casa de los estafadores. Al entrar no vio nada. Los bandidos le preguntaron sobre el admirable trabajo y el Emperador pensó: “¡Como! Yo no veo nada. Eso es terrible. ¿Seré tonto o acaso no sirvo para emperador? Sería espantoso”. Con miedo de perder su cargo, el emperador dijo: - Oh, sí, es muy bonita. Me gusta mucho. La apruebo. Todos de su séquito le miraban y remiraban. Y no entendían al Emperador que no se cansaba de lanzar elogios a los trajes y a las telas. Y se propuso a estrenar los vestidos en la próxima procesión.
El Emperador condecoró a cada uno de los bribones y los nombró tejedores imperiales. Sin ver nada, el Emperador probó los trajes, delante del espejo. Los probó y los reprobó, sin ver nada de nada. Y todos exclamaban: “¡Qué bien le sienta! ¡Es un traje precioso!”. Fuera, la procesión lo esperaba. Y el Emperador salió y desfiló por las calles del pueblo sin llevar ningún traje. Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz o por estúpido, hasta que exclamó de pronto un niño: - ¡Pero si no lleva nada! - ¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! Dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño. - ¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada! - ¡Pero si no lleva nada! – gritó, al fin, el pueblo entero.
Aquello inquietó al Emperador, pues sospechaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: “Hay que aguantar hasta el fin”. Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.
FIN
sexta-feira, 19 de março de 2010
El año ya empezó...
sábado, 19 de dezembro de 2009
domingo, 13 de dezembro de 2009
Diminutivos e aumentativos
Aumentativo e Diminutivo
Por Eliene Percília
Aumentativos:
Sufixo Exemplo
1)on/ona hombrón - grandón - mujerona
2)azo/aza perrazo - gataza
4)a
esta terminação adquire um valor aumentativo. cuba - saca
5)acho/acha picacho - ricacho
6) ote/ota animalote - cabezota
7)ucho/ucha (tom pejorativo) gorducho - casucha
Diminutivos:
1) ito/ita: com palavras terminadas com a/o e consoantes (exceto n/r)
Exemplo: casa - casita, adiós - adiosito
2) cito/cita: com palavras terminadas com e/n/r.
Exemplo: café - cafecito, mujer - mujercita
3) ecito/ecita: palavras monossílabas terminadas com ditongo acentuado.
Exemplo: flor - florecita, voz - vocecita
4) illo (a)/cillo (a)/ ecillo (a): palavras terminadas com vogal e consoates (exceto n/r)
Exemplo: chico - chiquillo, nube - nubecilla
Por Eliene Percília
Aumentativos:
Sufixo Exemplo
1)on/ona hombrón - grandón - mujerona
2)azo/aza perrazo - gataza
4)a
esta terminação adquire um valor aumentativo. cuba - saca
5)acho/acha picacho - ricacho
6) ote/ota animalote - cabezota
7)ucho/ucha (tom pejorativo) gorducho - casucha
Diminutivos:
1) ito/ita: com palavras terminadas com a/o e consoantes (exceto n/r)
Exemplo: casa - casita, adiós - adiosito
2) cito/cita: com palavras terminadas com e/n/r.
Exemplo: café - cafecito, mujer - mujercita
3) ecito/ecita: palavras monossílabas terminadas com ditongo acentuado.
Exemplo: flor - florecita, voz - vocecita
4) illo (a)/cillo (a)/ ecillo (a): palavras terminadas com vogal e consoates (exceto n/r)
Exemplo: chico - chiquillo, nube - nubecilla
sábado, 28 de novembro de 2009
Para leer...


EL BURRITO DESCONTENTO
Érase que se era un día de invierno muy crudo. En el campo nevaba copiosamente, y dentro de una casa de labor, en su establo, había un Burrito que miraba a través del cristal de la ventana. Junto a él tenía el pesebre cubierto de paja seca. - Paja seca! - se decía el Burrito, despreciándola. Vaya una cosa que me pone mi amo! Ay, cuándo se acabará el invierno y llegará la primavera, para poder comer hierba fresca y jugosa de la que crece por todas partes, en prado y junto al camino!
Así suspirando el Burrito de nuestro cuento, fue llegando la primavera, y con la ansiada estación creció hermosa hierba verde en gran abundancia. El Burrito se puso muy contento; pero, sin embargo, le duró muy poco tiempo esta alegría. El campesino segó la hierba y luego la cargó a lomos del Burrito y la llevó a casa. Y luego volvió y la cargó nuevamente. Y otra vez. Y otra. De manera que al Burrito ya no le agradaba la primavera, a pesar de lo alegre que era y de su hierva verde.
Ay, cuándo llegará el verano, para no tener que cargar tanta hierba del prado! Vino el verano; mas no por hacer mucho calor mejoró la suerte del animal. Porque su amo le sacaba al campo y le cargaba con mieses y con todos los productos cosechados en sus huertos. El Burrito descontento sudaba la gota gorda, porque tenía que trabajar bajo los ardores del Sol. - Ay, qué ganas tengo de que llegue el otoño! Así dejaré de cargar haces de paja, y tampoco tendré que llevar sacos de trigo al molino para que allí hagan harina. Así se lamentaba el descontento, y ésta era la única esperanza que le quedaba, porque ni en primavera ni en verano había mejorado su situación.
Pasó el tiempo... Llegó el otoño. Pero, qué ocurrió? El criado sacaba del establo al Burrito cada día y le ponía la albarda. - Arre, arre! En la huerta nos están esperando muchos cestos de fruta para llevar a la bodega. El Burrito iba y venía de casa a la huerta y de la huerta a la casa, y en tanto que caminaba en silencio, reflexionaba que no había mejorado su condición con el cambio de estaciones.
El Burrito se veía cargado con manzanas, con patatas, con mil suministros para la casa. Aquella tarde le habían cargado con un gran acopio de leña, y el animal, caminando hacia la casa, iba razonando a su manera: - Si nada me gustó la primavera, menos aún me agrado el verano, y el otoño tampoco me parece cosa buena, Oh, que ganas tengo de que llegue el invierno! Ya sé que entonces no tendré la jugosa hierba que con tanto afán deseaba. Pero, al menos, podré descasar cuanto me apetezca. Bienvenido sea el invierno! Tendré en el pesebre solamente paja seca, pero la comeré con el mayor contento.
Y cuando por fin, llegó el invierno, el Burrito fue muy feliz. Vivía descansado en su cómodo establo, y, acordándose de las anteriores penalidades, comía con buena gana la paja que le ponían en el pesebre.
Ya no tenía las ambiciones que entristecieron su vida anterior. Ahora contemplaba desde su caliente establo el caer de los copos de nieve, y al Burrito descontento (que ya no lo era) se le ocurrió este pensamiento, que todos nosotros debemos recordar siempre, y así iremos caminando satisfechos por los senderos de la vida: Contentarnos con nuestra suerte es el secreto de la felicidad.
Publicado por Amantes de ELE en 9:10
quinta-feira, 26 de novembro de 2009
Anorexia alcohólica


Drunkorexia, ou anorexia alcoólica termo criado nos EUA para definir o alcoolismo associado a distúrbios alimentares. Este distúrbio é muito comum entre jovens e adultos de idade entre 20 e 40 anos, que ingerem bebidas alcoólicas no lugar da refeição.
O ato restringe a absorção de calorias necessárias ao corpo humano sob o objetivo de manter um visual esbelto e na moda. Entre as celebridades artísticas o costume da “drunkorexia”, além de causas estéticas, é impulsionada por cobranças do mercado, angústias e compulsões profissionais.
Segundo a OMS ( Organização Mundial de Saúde), o alcoolismo atinge de 10% a 12% da população mundial. Equilibrar o peso do corpo através da bebida é o mesmo que realizar uma dieta forçada e depois cair no efeito sanfona ( alternância periódica de peso ).
Estudos psiquiátricos revelam que o alcoolismo feminino está associado a transtornos psicológicos relacionados à anorexia, bulimia, depressão e ansiedade. O álcool anestesia emoções ruins como a frustração, e no caso da “drunkorexia”, reduz o apetite. No funcionamento orgânico beber com estômago vazio acelera os efeitos do álcool.
Beber sem moderação pode vir a causar doenças no sistema digestivo e , em certos casos, no sistema sangüíneo, além de outros males. Beber demais ainda causa perda de reflexos, principalmente para o motorista em trânsito.
Curso de Atualización de Español
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